El martes 11 de septiembre de 1973, la autora de este libro partió en su auto rumbo a La Moneda para acompañar a su padre en la resistencia al golpe de Estado. Abandonó el palacio antes del bombardeo y, a partir de ese momento, debió atravesar situaciones angustiosas antes de abandonar el país junto a su familia, en calidad de exiliados, el sábado 15 de septiembre. Este libro, un ejercicio de memoria de lo ocurrido durante esa semana, ofrece por primera vez un testimonio de cómo la familia Allende Bussi debió enfrentar episodios dolorosos que se han mantenido en privado hasta hoy.