Además de las voces de Aomame –el enigmático instructor de gimnasia y asesino– y Tengo –el profesor de matemáticas y escritor–, en este tercer volumen de la novela 1Q84, hay un nuevo personaje, un detective llamado Ushikawa. Su última misión, encargada por Vanguard, el misterioso culto religioso, fue comprobar si Aomame era digno de confianza para trabajar para el líder. Ushikawa le dio el visto bueno a la chica, pero ella los traicionó a todos, cometió otro asesinato y luego desapareció. Si el detective no logra encontrarla, la venganza del culto caerá sobre él. Mientras tanto, Aomame y Tengo, cada uno a su manera, siguen deseándose en la ausencia, buscándose –al más puro estilo Murakami– casi sin moverse de su lugar, aislados, quizás a punto de experimentar un giro radical en su vida. vidas y esperando un reencuentro que los redima... en el mundo de 1984, o en el de 1Q84, ese universo fantasmal con dos lunas.