Una tierna y conmovedora historia de esperanza inspirada en un episodio real de la Segunda Guerra Mundial. Italia, verano de 1942. Cuarenta niños judíos llegan a la estación de Nonantola, cerca de Módena. Han escapado de la Alemania nazi y, ahora instalados en una villa a las afueras de la ciudad, sienten que lo peor ya ha pasado. Entre ellos está Natan, que al principio ve con recelo toda esta atención. Las imágenes de su padre, sacado a rastras de la casa en mitad de la noche, de su madre y su hermano pequeño despidiéndose, todavía arden en su memoria. Sin embargo, en Villa Emma no hay estrellas amarillas en los abrigos, ni guetos, ni redadas nocturnas. Éste parece ser un mundo totalmente nuevo. Un mundo en el que los campesinos les llevan comida, los leñadores les hacen las camas y todos pueden aportar su trabajo. Hasta que las tropas nazis empiezan a acampar en Nonantola y llega el momento de que los chicos organicen una nueva fuga. Sin embargo, esta vez no están solos, esta vez tienen a todo un pueblo luchando por ellos. “40 abrigos y un botón” es, además de emotiva y luminosa, una historia muy actual.