62 / Modelo para armar el summum de la obra de Cortázar; un modelo literario en el que “la transgresión deja de ser tal”, y en el que el lector también deja de ser transgresión para convertirse en parte activa que desentraña imagen tras imagen, frase tras frase, para descubrir el hilo conductor de la historia y dar forma y figura a los personajes. Esta novela es la consecuencia directa del capítulo 62 de Rayuela: hacer un libro en el que se rompe el tiempo y los comportamientos ordinarios descubren lo fantástico.