Raquel ha estado loca por Ares, su atractivo y misterioso vecino, toda su vida. Ella lo observa sin ser vista desde su ventana y es que, muy a su pesar, no han cruzado una triste palabra. Lo que Raquel no sabe es que esto está a punto de cambiar... Ares comenzará a cruzarse en su camino en los lugares más inesperados y descubrirá que, en realidad, Raquel no es la niña inocente que pensaba. Ahora, Raquel tiene muy claro su objetivo: hacer que Ares se enamore de ella. Por supuesto, ella no está dispuesta a perder todo en el camino, y mucho menos a sí misma.