Cuando nos exponemos al Espíritu Santo, nos volvemos adictos a Su presencia." - Pastores Ricardo y Ma. Patricia Rodríguez ¡Qué diferente sería nuestra vida si dependiéramos completamente del Espíritu Santo! sobre la faz de la tierra podría causar. Pastores Rodríguez, quienes han experimentado de primera mano la diferencia entre una vida vacía y una llena de Dios, nos cuentan en su libro Adictos al Se testigo de cómo el hambre y la sed del Espíritu Santo pueden convertirse en una adicción.