Es rojo brillante, tiene la frase icónica y brillantina. Es la forma más rápida de hacer que una puerta, pared o el árbol se vean festivos.
Ya viene listo con su cordón dorado para colgar. Lo sacas, lo cuelgas, y listo. Misión cumplida en 10 segundos.
Trae el combo navideño clásico: un moño llamativo, hojas de acebo verdes y lo mejor tres cascabeles dorados que le dan un toque de sonido tradicional.
Es ligero y de una sola pieza. Cuando quites la decoración, simplemente guárdalo en una caja. Te servirá perfectamente para la próxima Navidad (y la siguiente).