Schopenhauer debe gran parte de su fama a esta obra. Escrito a continuación de su texto principal, El mundo como voluntad y representación, en él recoge las ideas fundamentales de su visión del mundo, y lo hace alejándose cada vez más del estilo de la filosofía académica, haciendo alarde de atacar prejuicios, costumbres y dogmas. , con un tono sarcástico y muy mordaz que le permitió traspasar los límites del mundo universitario. Así consiguió hablar de alta filosofía al gran público, y convertirse en un filósofo de los que marcan una época.