Su característica distintiva es el medidor de humedad (higrómetro) integrado en el interior. Esto permite al músico saber si el ambiente está muy seco o húmedo, algo vital para evitar que la madera del violín se agriete o se despeguen las costillas.
Fabricado con plásticos de fibra reforzada de alta densidad, ofrece la rigidez y protección de un estuche de fibra de vidrio tradicional pero con un peso mucho menor (aprox. 2 kg). Es perfecto para cargar en la espalda sin cansarse.
El violín no toca el fondo del estuche; "flota" sobre cojines de espuma inyectada cubiertos de terciopelo. Esto absorbe los impactos de caídas accidentales, protegiendo el barniz y la estructura del instrumento mejor que los estuches básicos.