La traviesa ninfa Alana baila feliz junto a un hermoso lago. ¿Le encanta saltar al agua desde lo alto de la cascada, jugar con los peces voladores, charlar con su amiga la rana? Pero, un buen día, Alana se da cuenta de que algo terrible está pasando. Los peces voladores están demasiado cansados para jugar y la rana y sus renacuajos se mueven más despacio que de costumbre. Quizás las extrañas algas rojas que han aparecido en el fondo del lago tengan algo que ver. Sandra Serra ilustra una narrativa protagonizada por simpáticas criaturas, con un toque mágico, con la que Alice Cardoso nos invita a compartir unos minutos de reflexión con los jóvenes lectores sobre cómo tratamos a la naturaleza.