“El primer año de universidad marca la vida de muchas personas. Te enfrentas a nuevos retos, nuevas ilusiones y numerosos cambios que, por mucho que hayas planeado, no dejan de sorprenderte. Todo esto se multiplica si, además, pasas ese primer año en una residencia de estudiantes. Vives las veinticuatro horas, los siete días de la semana, con quienes acaban convirtiéndose en tus mejores amigos. Abres bien los ojos y surge el amor, llegan las decepciones, descubres la pasión, te persiguen las tentaciones, conoces a fondo tus miedos...