Alicia parece perfecta, pero tiene una gran debilidad: le gusta demasiado el chocolate. Su madre no le deja comerlo, por lo que recurre a mundos de fantasía. De esta forma, conoce el verdadero rostro de sus personajes favoritos, como Caperucita Roja y Pinocho. Una historia llena de humor que utiliza las historias de siempre para mirarlas con otros ojos.