Tengo trece años y mañana tengo un examen de Ciencias Sociales del que no tengo ni idea. Pero esa no es mi mayor preocupación. Antes del fin de semana, el banco nos echará a la tía Paula ya mí de la Mansión Negra. Esa era la mayor de mis preocupaciones hasta hace tres segundos. La cuerda con la que descendía desde el piso 180 de la Torre Dagon Corp. ha sido cortada. Ahora mismo estoy cayendo desde una altura de cuatrocientos setenta y siete metros, a una velocidad aproximada de cincuenta y cinco por segundo. Estimo que en poco menos de nueve segundos daré contra el suelo. Tampoco es esa la mayor de mis preocupaciones. Mi mayor preocupación es que el que cortó la cuerda sea mi mejor amigo. O al menos pensé que lo era.