Sin madurez personal, una buena relación es imposible, pero para madurar, es necesario aprender a convivir. Este es el punto de partida de una obra que, desde su publicación, se ha convertido en un libro de referencia para quienes desean regenerar sus relaciones de pareja a través de su propio proceso de superación personal. Como afirma el autor: «Criticar a los demás no nos mejora». Por ello, propone un modelo de resolución de conflictos de pareja basado en la autocrítica, que logra un doble beneficio: mejora la autoestima y contribuye al funcionamiento de las relaciones de pareja, ya que, según Bolinches, «el amor es una flor que crece en el campo, pero debe cultivarse en el jardín».