A partir de los testimonios de pandilleros rehabilitados o rehabilitados, Gregory Boyle nos ofrece un retrato de los sectores marginados de la sociedad y los retos y alegrías que enfrentan. El perdón y la superación personal son los hilos que nos muestran lo luminosa que es la vida cuando se asume desde el amor incondicional. En estas páginas, Boyle se adentra en el corazón de quienes son el alma del espectáculo Homeboy de Los Ángeles, recordándonos con delicadeza y juego que, en un mundo cada vez más violento y dividido, la solidaridad y la misericordia son la única forma de acercarnos a Dios. También nos muestra cómo, en cada uno de nosotros e independientemente de nuestro pasado, hay una chispa de bondad.