«Un pavo que se basa en "pruebas", ajeno a la proximidad del Día de Acción de Gracias, hace predicciones "rigurosas" sobre el futuro a partir del pasado. [...] Tras ser sorprendido por el carnicero, el pavo debe replantearse sus creencias. Nuestra misión en la vida se convierte entonces, sencillamente, en no pensar como el pavo o, si es posible, en ser todo lo contrario, es decir, antifrágiles». En El cisne negro, Taleb planteó el problema de las repercusiones causadas por cosas que nadie puede prever.