Practicar la meditación es como encontrar la luz después de andar a tientas en la oscuridad. Gracias a la meditación podemos llegar a un estado personal en el que el cuerpo se relaja, la mente se calma y vivimos las sensaciones del momento. Concentrar la mente es el secreto de la meditación, una técnica que va más allá de la relajación. También sirve para despejar la mente y mantenerse despierto. Nos volvemos más sensibles a nuestros propios sentimientos ya los detalles del mundo que nos rodea. Si meditamos unos minutos cada día, los resultados pueden ser profundos y duraderos.