El amor debe ser una realidad en nuestra existencia, no solo un sueño o el tema de algunos versos. Es un término que tiene que cobrar vida. Y nunca es demasiado tarde para experimentar el amor por primera vez. Debemos aprender a amar, ya que muy pocas personas saben cómo hacerlo. Todos piensan que el amor es necesario, que la vida sin él no tiene sentido. Pero son muy pocos los que de verdad saben amar y todo lo que hacen en nombre del amor no es amor, sino otra cosa. El amor a menudo se fusiona con muchos otros conceptos: celos, ira, odio, posesión, dominación, ego. Todos ellos venenos que destruyen el verdadero néctar: amar significa deshacerse de todas estas interferencias. Sólo entonces, en ese preciso momento, florecerá a nuestro alrededor un amor de una calidad sin precedentes.