William Wooler parece, a primera vista, un padre y esposo devoto. Pero mantiene una aventura que terminó horriblemente esa misma tarde en un motel de las afueras. Al regresar a casa, devastado y furioso, se sorprende al encontrar a su hija de nueve años, Avery, saliendo temprano de la escuela y perdiendo los estribos. Horas después, la familia de Avery denuncia su desaparición.