Es uno de los lugares más reconocidos de la ciudad de Antigua Guatemala. Es visitada anualmente por miles de turistas que acuden a la ciudad que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Perteneció a las monjas reclusas del convento de Santa Catalina Virgen y Mártir, pero luego del traslado forzoso de la capital de la Capitanía General de Guatemala de Santiago de los Caballeros de Guatemala a Nueva Guatemala de la Asunción luego de los Terremotos de Santa Marta en 1773 , la estructura fue abandonada.