Cuando nace la princesa Atalanta y sus padres descubren que es una niña en lugar del hijo que querían, la abandonan en la ladera de una montaña para que muera. Pero a pesar de las circunstancias, es una superviviente. Criada por un oso bajo la mirada protectora de la diosa Artemisa, Atalanta crece libre en la naturaleza, con una condición: si se casa, le advierte Artemisa, será su perdición.