Aunque lo hemos escuchado muchas veces y repetimos con fervor que leer es como viajar, todos sabemos que es una metáfora y que no es lo mismo. Es cierto que la imaginación y el poder de los textos e ilustraciones pueden llevarnos a trasladarnos mentalmente a otros lugares y otros tiempos, pero nuestro cuerpo permanece inmóvil en el lugar donde comenzamos a leer. Este gran atlas, lleno de detalles, nos ofrece un viaje por el mundo recorriendo los mapas donde se marcan lugares, curiosidades, costumbres, tradiciones, fiestas, edificios, y algunos de ellos aportan mucha información más allá de las ilustraciones.