Han pasado cinco años desde que la existencia de los vampiros se hizo pública, convirtiéndolos en auténticas celebridades. Cada vez es más habitual que los humanos quieran convertirse en donantes de sangre para estas criaturas. Muchos lo hacen para sentir de cerca el glamour de la fama, pero para Renie Mayfield, convertirse en una de las elegidas es una cuestión de vida o muerte. Tras cumplir su objetivo, Renie es asignada a Belle Morte, una de las casas de vampiros más famosas y la misma en la que su hermana desapareció hace cinco meses sin dejar rastro.