Muchas personas parecen tenerlo todo arreglado exteriormente, pero en el interior son un desastre. Su pasado les ha quebrantado, aplastado y herido interiormente. Pueden ser sanadas. Dios tiene un plan, e Isaías 61 revela que el Señor vino a sanar a los quebrantados de corazón. Él quiere sanar a las víctimas del abuso y las heridas emocionales.