¿Demasiado ambiciosa? ¿Demasiado orgullosa? ¿Demasiado posesiva? ¿O simplemente deseando algo —cualquier cosa— con demasiada intensidad? Ese es el dilema al que se enfrenta Arabella al debutar en sociedad. Sus padres quieren que sea dulce y obediente para que pueda casarse bien, pero por mucho que lo intente, Arabella no puede apagar el fuego que arde en su interior: la fuente de sus deseos más profundos, de sus sueños más audaces.