Sus 22 pulgadas de longitud, combinadas con las puntas blancas de alto contraste, aseguran que los movimientos del director sean perfectamente visibles incluso en estadios o desfiles en calles amplias.
A pesar de su longitud extendida, mantiene un balance milimétrico hacia el mango, evitando la sensación de "pesadez en la punta" y reduciendo el cansancio en jornadas largas.
El eje flexible absorbe la inercia de los movimientos rápidos y cortes enérgicos sin riesgo de fractura o deformación.