La cabeza de material duro está diseñada específicamente para golpear las teclas de aluminio de la lira, produciendo ese sonido agudo, cristalino y penetrante necesario para escucharse al aire libre por encima de los tambores.
Al ser completamente blancos (mango y cabeza), cumplen con la estricta etiqueta de uniformidad de las bandas escolares y marciales, combinando perfectamente con los guantes y el correaje.
A diferencia de los mazos de madera que pueden astillarse o dañarse con la humedad, estos bolillos suelen estar fabricados en materiales sintéticos (plástico/ABS) que soportan mejor el sol, la lluvia y el uso rudo diario.