Su gran ventaja es la versatilidad. Originalmente diseñado para Liras de Marcha, sus dimensiones lo hacen perfecto para pedaleras de efectos, controladores MIDI pequeños o para cargar todos los cables y extensiones de una banda en un solo lugar.
No es una simple bolsa de tela; cuenta con un relleno de espuma que protege el contenido contra golpes ligeros y rasguños durante el transporte en el autobús o la cajuela, cuidando la inversión del músico.
El forro interno suele ser de material tipo vinilo o sintético liso, lo cual es vital si se guarda una Lira (que puede tener grasa o metal) o cables sucios, ya que se puede limpiar con un trapo húmedo rápidamente sin que la suciedad se impregne.