Su forma cuenta con un mango central más delgado que se adapta perfectamente a la palma de la mano cerrada, dejando dos cámaras de resonancia (esferas) en los extremos. Esto te permite sacudirlo con muchísima fuerza y velocidad sin miedo a que se te resbale, dándote un control rítmico absoluto.
Al tener dos cámaras acústicas independientes llenas de material percusivo, este shaker genera un sonido mucho más grueso, brillante y potente que un "huevito" estándar. Es perfecto para cortar a través del sonido de las guitarras, teclados o los metales en una banda en vivo.
Fabricado por Bocheli con plástico/polímero de alta resistencia. Es un instrumento de "batalla", diseñado para aguantar caídas, golpes, el calor del escenario y el uso rudo en comparsas o batucadas sin romperse.