Muchas mujeres se han pasado la vida tratando de "colocarse" y triunfar en un mundo de hombres. Sin embargo, las cosas están cambiando. Cada vez tenemos más claro que esta forma de ser ya no es sostenible. Se está produciendo un cambio global que los místicos de todas las épocas ya predijeron: el regreso de la madre y el resurgimiento del femenino divino.