El reconocido expositor bíblico, John Stott, ha dejado un importante legado para la iglesia cristiana en América Latina a través del programa de capacitación sobre predicación expositiva, la producción de excelentes libros bíblicos y la promoción de estudios avanzados que han fortalecido el desarrollo de las iglesias. Estos ministerios continúan hoy bajo la consigna de la Fundación Langhan entidad fundada, precisamente, por Stott.