La cabasa se construye con anillos de bolas de acero en forma de cadenas, que envuelven un cilindro grueso. Es un cuerpo hueco y cerrado. En su interior, hay unas sonajas metálicas que, cuando el instrumento se agita en el aire o se golpea con la mano, entrechocan entre sí o con la pared de la cabasa y producen sonido. El cilindro está unido a un largo y delgado manubrio de madera.