Desde el primer momento, la presencia del Sr. Smith es muy inquietante. Jess y su madre se han visto obligadas a alquilarle una habitación para conseguir algo de dinero, pero la niña no se fía. Convencida de que esconde algo, revisa su equipaje y descubre un barco antiguo en una botella. Cuando se abre la tapa, no solo Jess, sino también el Sr. Smith y otros extraños personajes son arrastrados a la cubierta del Skull, un verdadero barco pirata que cruza el océano en busca de uno de los tesoros más fabulosos del mundo.