La defensa ideal contra los robos de oportunidad. Su cable de acero interno ofrece una excelente resistencia a cortes rápidos, disuadiendo a cualquiera que intente llevarse tu motocicleta o bicicleta en un descuido.
Su longitud es perfecta para inmovilizar la llanta, asegurar tu vehículo a un rack de estacionamiento, o incluso para pasar el cable por la mentonera de tu casco integral y dejarlo anclado a la moto con total confianza.
A diferencia de las cadenas de metal grueso que rayan y maltratan los rines, este cordón de acero viene recubierto con una funda de polímero (plástico PVC) suave que protege la pintura y los acabados de tu motocicleta.