Bill Johnson es el pastor de una iglesia donde los encuentros sobrenaturales con Dios son habituales, los milagros son frecuentes y la congregación tiene una pasión contagiosa por el crecimiento espiritual. ¿Cómo lo logra? Es sencillo. Prioriza, tanto para él como para el resto de su congregación, el tener una relación profunda e íntima con Dios.