Año 5540 del calendario andino. Noa decide escapar de su natal Guayaquil junto a su mejor amiga, Nicole, para asistir al Ruido Solar, un macrofestival popular que cada año reúne a miles de jóvenes –entre músicos, bailarines, poetas y chamanes– durante ocho días y siete noches al pie de uno de los tantos volcanes de los Andes. Atrás quedan las familias y la violencia de las ciudades, y se despliega un paisaje alucinante, que tiembla al ritmo de la música y las erupciones volcánicas bajo un cielo surcado por meteoritos.