Con este álbum, Christina ganó el Grammy a Mejor Artista Nueva, superando todas las expectativas y vendiendo millones de copias en sus primeras semanas.
Contiene los éxitos masivos que definieron el sonido de 1999 y 2000, como el himno "Genie in a Bottle", la empoderada "What a Girl Wants" y la romántica "I Turn to You".
A diferencia de otros álbumes pop de la época, este disco destaca por las complejas ejecuciones vocales de Christina, sentando las bases para su futura transición hacia sonidos más maduros en Stripped.