Conoces a la persona indicada. Tu vida hace clic y todo sale bien. Pasas de compartir notas secretas a pasar largas tardes en un coche con la persona que siempre has deseado. Sonrisas, caricias, pasión… cuando vives embriagado por la pasión, lo explosivo y lo adictivo, ¿qué puede salir mal? Probablemente TODO. Las cosas buenas no llegan fácilmente y lo que creías dictado por el destino, tal vez, no eran más que películas en tu cabeza.