¡Socorro! ¡Tengo un adolescente! Descubre las claves para comprenderlo mejor y aprende a darle lo que necesita. Tu hijo, antes cariñoso y entregado, se ha vuelto retraído, indiferente o testarudo. Se ha encerrado en sí mismo, ha levantado muros y, como un erizo, se ha cubierto de espinas que te impiden acercarte. ¿Te suena? Ha llegado la temida adolescencia.