El día empieza mal para Adela, una joven neoyorquina de ascendencia cubana, cuando recibe una llamada de su madre. Llevan más de un año enfadados, porque Adela no solo se ha mudado a Miami, sino que además vive con Marcos, un joven habanero recién llegado a Estados Unidos que la ha seducido por completo y que por su origen , su madre lo rechaza. Marcos le cuenta a Adela historias de su infancia en la isla, arropado por un grupo de amigos de sus padres, llamado el Clan, y le muestra una foto de la última comida cuando, siendo niños, estaban juntos hace veinticinco años.