Un matrimonio fallido no significa que hayas fracasado ante los ojos de Dios. Cuando Lysa TerKeurst experimentó la dolorosa e indeseada ruptura de su matrimonio después de casi 30 años, no sabía a quién acudir ni qué podría ayudarla de verdad. Necesitaba comprender lo que la Biblia dice sobre el matrimonio y el divorcio, y también herramientas prácticas para afrontar las consecuencias de esa pérdida.