A todos nos encanta que nos hagan cosquillas. Cosquillas en los brazos, en los pies, en el estómago… pero ¿sabías que también nos hacen cosquillas en el corazón y que le encantan? Las cosquillas pueden alegrar hasta el corazón más apagado y llenarlo de luz de nuevo. Pero no olvides que para hacer que nuestro corazón estalle de risa, hay que ponerle mucho esfuerzo e imaginación. En este libro tienes algunas ideas. No dudes ni un momento en hacer cosquillas en tu corazón y en el de los demás. Lo que das es lo que recibes, así que no hay mejor regalo que decirle a alguien: ¡Te he traído unas cosquillas!