Hannah Swensen no tiene tiempo para aburrirse. Cuando no está atendiendo a clientes en su pastelería, The Cookie Jar, está dando clases de cocina para adultos en el Instituto Jordan o intentando encontrar el ingrediente secreto de los cupcakes de chocolate. En Lake Eden, todos creen que Hannah tiene un don para el crimen, pero cuando descubre un cadáver en un contenedor de basura, le resulta muy difícil mantenerse alejada. Primero, porque el pecho de la víctima está manchado con el glaseado de uno de sus cupcakes, y segundo, porque se trata del sheriff Grant, rival directo de su cuñado Bill por el puesto de sheriff y principal sospechoso. Secretos del pasado, mentiras inconfesables y conspiraciones oportunistas son los ingredientes de este caso.