Considerada por la crítica como la primera obra maestra de Dostoievski, Crimen y castigo es un profundo análisis psicológico de su protagonista, el joven estudiante Raskolnikov, cuya firme convicción de que los fines humanitarios justifican el mal lo lleva a asesinar a un usurero. Pero desde el momento en que comete el crimen, la culpa se convierte en una pesadilla constante con la que el estudiante no puede vivir.