La tristeza puede ser abrumadora cuando estás solo o con un amigo, ¿verdad? ¿A ti también te dan ganas de llorar el primer día de clases, al despedirte o cuando pierdes un juguete? No te preocupes, y toma nota de los consejos de este librito: salta, juega, imagina, ilusionate, comparte, supérate, sonríe y, sobre todo, recuerda: ¡un abrazo lo cura todo!