Tras la muerte de su mejor amigo, Eric Ly crea escenarios imaginarios en su mente para sobrellevar el dolor. Hasta que uno de ellos se hace realidad cuando un chico que conoció el verano pasado en Japón reaparece en su vida. De repente, Haru entra en la cafetería y se sienta a su lado. El problema es que nadie más puede verlo. En un giro mágico del destino, Eric encuentra de pronto a alguien con quien conectar, lo que le hace sentirse menos solo en el mundo. Pero a medida que pasan más tiempo juntos, Eric empieza a cuestionarse qué es real y qué no. Cuando comienza a perder el control de lo que lo mantiene en pie, Eric debe finalmente enfrentarse a la realidad, aunque eso signifique perder a Haru para siempre.