Una colección de cuentos bonitos, divertidos y tiernos para dormir, para reír, imaginar y emocionarse juntos (y luego dormirse). Érase una vez un padre cansado o una madre agotada, y un niño (o más de uno) con la batería cargada. Era hora de irse a dormir, pero el niño o la niña dijo: "Me da igual". - ¿Y si te leo un cuento? - ¿Un cuento bonito? - Un cuento bonito para dormirse. Y eso fue lo que pasó: risas, cartas y abrazos, y, al lado de un osito, el niño se quedó dormido.