El sexto grado trae nuevos desafíos para Katie. El primer día de clases su mejor amiga, Callie, no parece ser la misma de antes. La ignora y tiene otros intereses: los chicos, la moda y se junta con otro grupo de amigas al que Katie no fue invitada. Katie está triste, pero por suerte logra hacer tres nuevas amigas. Al verla así, su mamá le sugiere que hornee pastelitos que "saquen una sonrisa". Katie lleva los pastelitos a la escuela y los comparte con sus amigas.