Dani está absorto en sus pensamientos. Intenta concentrarse y admira a quienes lo rodean, capaces de conversar durante horas, ordenar sus juguetes o leer un libro extenso… Parece tan fácil, pero siempre se distrae con algún pensamiento, olor o color. Entonces comienza a perderse en sus pensamientos, dejando volar su imaginación hasta que se pierde entre las nubes. Su madre, su maestra y sus amigos intentan que vuelva a la realidad. Sin embargo, solo logran que se sienta vacío y diferente a sí mismo. Pero ¿y si fueran ellos quienes, a veces, necesitaran ver el mundo como lo ve Dani?