La segunda novela de Isabel Allende, De amor y sombra, es un conmovedor testimonio de las dramáticas situaciones vividas en ciertas regiones de Latinoamérica, a la vez que un himno al amor y la esperanza. Con ternura e impecable maestría literaria, Allende retrata los destinos de sus personajes como parte inseparable del destino colectivo de un continente marcado por la mezcla cultural, las injusticias sociales y la búsqueda de su propia identidad.